“Les aseguro que el que cree en mi hará también las obras que yo hago y aún mayores, porque Yo me voy al Padre. Y Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el hijo. Si ustedes me piden algo en mi nombre, Yo lo haré.”
Que me dice a mí:
Como servidor, como coordinador, como cristiano... como vivo esta realidad. Creo realmente eso que dice?: “ ...hacer las mismas...”
Que es lo que Dios me propone, que es lo que yo me propongo en mi vida personal, y en mi servicio, que visión tengo de lo que hice y de lo que haré, he crecido en este año, como persona, como cristiano. De acuerdo al balance: que tengo que hacer con respecto al resultado de esta evaluación.
Lo primero que debemos tener en cuenta para comenzar:
Jesús dijo “... buscad el Reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura... “
El esta llegando, pero... no está. El ya llegó, pero todavía, no en plenitud.
Hoy los hijos viven de una manera diferente a la que Dios Padre planeó para ellos. Hoy el mundo vive en un constante Espíritu Santo “trucho” y este nuevo Espíritu, es el Espíritu del mundo.
Cual es el Padre del mundo.... EEUU, la Casablanca
Quien es el hijo del mundo.... la televisión... global...
Como es el Espíritu Santo del mundo.... el consumismo... ese que nos ofrece el mundo de hoy.
Debemos saber leer los signos de los tiempos, debemos tomar conciencia de lo que se vive hoy todo es “llame ya” , quiero esto, lo otro. Tengo... tengo... quiero... YA.
Dios está y espera. Hoy es el día, hoy nos ha retirado del mundo, del ruido, para hablar a nuestro corazón, El esta aquí y ahora. El va realizando a cada paso. No es casualidad, El tenia pensado cada momento. Dios es un Dios de hechos, Dios es un Dios de acontecimientos, nosotros tenemos que estar siempre preparados para verlos, pero si no sabemos leer los pequeños acontecimientos, nunca podremos ver los grandes acontecimientos. El puso su morada en “tu corazón”. Allí levantó su santuario, El es un Dios que está. Santa. Teresa: Todo lo puedo en El, solo Dios basta.
El Padre Martín Descalzo, dice: “Hay que tener miedo de vivir encadenado esperando el mañana, sino no vemos el hoy”. No podemos vivir embalsamados como pieza de museo, porque eso sería como muestrario, de lo que fue, y el Señor es presente, siempre esta presente.
Por otro lado hay muchos que ven a Dios como si El en lugar de amarnos nos estuviese torturando, y lo que es peor muchos ya están cansados y no quieren escuchar, en lugar de caminar y dejar que El nos acompañe.
Mirémonos, que nos está pasando, muchos vivimos atornillados a nuestro lugar, ese que supimos conseguir... otros están llenos de temores, no yo no puedo, no soy capaz, Yo no.... así es la vida del Cristiano, es como un árbol que no tiene sabia, ese árbol esta destinado a morir. Si no hay oración “se mueren”, tenemos que vencer las inseguridades con rodilla, ayuno y oración personal y de intercesión, unos por otros.
Dios se compromete con el presente, el pasado está en su manos, el futuro es para caminar con El, ahora hay que mirar para adelante. No nos debe asustar, sino fortalecernos en lo que espera de nosotros. Que bueno sería preguntarle, ¿Señor en qué puedo ser útil, en que soy bueno para ti?
Que le dice a la RCC :
La RCC, debe tener espíritu de mártir, los mártires eran quienes iban a la muerte cantando alabanzas, levantando sus ojos al cielo, y el Espíritu los fortalecía para testimoniar con su vida, seguir confiando que no voy solo, sino El va conmigo.
En la RCC, debemos mirar la santidad que ha ido dejando en estos casi 40 años, e imitar ejemplos, hay tantos a seguir...P. Emiliano TARDIF... P. Segundo CANO... ellos hablaban y sembraban las palabra de Jesús, en cada corazón, bastaba mirarlos y se veían que eran hombres de Dios, como Moisés cada vez que subía a la montaña, cuando bajaba, no hacia falta preguntarle, porque tenía el rostro iluminado, todos sabían que había estado con Dios.
En el Novo Millennio Ineunte, Nº 15 “Las experiencias vividas deben suscitar en nosotros un dinamismo nuevo, empujándonos a emplear en iniciativas concretas el entusiasmo experimentado”
El mismo Jesús nos dice:
En la causa del Reino, no hay tiempo para mirar atrás, debemos caminar confiados hacia el Reino de Dios, no nos debe asustar, sino fortalecernos en el camino. Hemos sido llamados a ser discípulos y el Señor Jesús no se equivoca.
Es importante para ser servidor de Cristo, (palabras de San Pablo) lo que nos propongamos este fundado en dos cosas:
La oración y la contemplación. El señor Jesús, en todo momento se retiraba a un lugar apartado para orar. El oraba y contemplaba al Padre de una forma tan especial, que solo eran El y el Padre.
Hoy vivimos en un tiempo de continuo movimiento y se corre el riesgo de “hacer por hacer”, muchas veces no le preguntamos al Señor, si está bien, si es lo que quiere. Nos hemos puesto a pensar cual es el fin de todo lo que hacemos. “hacemos bien o quedamos bien”
Somos discípulos de Cristo, el mismo nos ha llamado a este servicio y nos llama la atención como hace tiempo a Marta. “te inquietas y te agitas por muchas cosas y sin embargo, solo una es necesaria, Lc. 10, 41-42”
Somos concientes de la tarea encomendada?
Discípulos de Cristo, el discípulo está llamado a ser imagen del maestro, a ser testigos, a mostrar el rostro de Cristo, y en ello el amor de Cristo. Este tiempo, es tiempo de llenarnos el corazón del amor de Dios, para llevar a otros ese amor.
A cuántos todavía no se les ha anunciado, muchas veces estamos preocupados por nuestro pequeño grupo, por nuestro lugar, es hora de tomar conciencia de la gran tarea... “llamados a ser discípulos...” cuanto encierra este llamado.”
Muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo piden a los cristianos de hoy, no sólo que hablen de Cristo sino, en cierto modo, que se lo hagan “ver”. Esa es nuestra tarea, como discípulos hacer resplandecer su rostro. Mostrar el amor del Padre y del hijo, ese amor es el Espíritu Santo, ese amor va a llenarnos de sus obras y eso es lo que nos dará la fuerza para amarnos unos a otros como El nos ama. El gran secreto es mirar con el corazón de Jesús, El no miraba lo que tenían, ni lo que podían hacer, El miraba el corazón dispuesto, así realizaba la obra en cada uno de ellos, hoy también lo quiere hacer en nosotros, solo debemos mirarnos de esa forma, ver en el otro su corazón, su disponibilidad. No lo de afuera, sino lo de adentro. Ver en el otro a Jesús. Ver que el otro es mejor que Yo, porque Cristo esta en el otro. Saber dar espacio al hermano, llevar mutuamente las cargas, tener cuidado de las tentaciones cuando nos acechan. “Divide y reinaras” dicho popular.
En hc. 12,5 se cuenta que Pedro estaba preso, el pueblo no cesaba de orar por el., esa era su comunidad, que intercedía por él. Nosotros como discípulos, lo debemos hacer de la misma manera, porque nos une el amor y la comunión. Amar al hermano, ver lo positivo, sus capacidades, valorarlo, el otro es un don de Dios para mi. Al final del tiempo Dios nos pedirá cuenta del amor que damos, que hicimos por los hermanos que el Señor puso a nuestro lado.
Los discípulos vivieron la muerte y la resurrección de Jesús y lo experimentaron vivo y radiante y de él recibieron el don del Espíritu Santo (cf. Jn 20,22) “Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor (Jn20,20) El rostro que los apóstoles contemplaron después de la resurrección era el mismo de aquel Jesús con quien habían vivido 3 años, y que ahora los convencía de la verdad mostrándoles “sus manos y su costado”
Los discípulos de Emaus, creyeron sólo después de un laborioso itinerario del Espíritu (cf.Lc. 24, 13-35)
El apóstol Tomás creyó únicamente después de haber comprobado el prodigio (cf. Jn 20, 24-29)
A la contemplación del rostro del Señor, no llegamos solos, sino con la experiencia del Espíritu Santo, quien nos llevara al silencio interior y a la oración, así solamente podemos proclamar como el Evangelista San Juan: “Y la palabra se hizo carne y habito entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como hijo único, lleno de gracia y de verdad” (Jn. 1, 14)
Tenemos que vivir el gozo de la resurrección y no andar con caras largas, no mostrar a un Cristo crucificado...
Cuando nos saludamos...¿cómo andas?... más o menos ... ufff con muchos problemas pero bueno que se le va a hacer.... pareciera que vivimos con una piedra en la espalda.
Cristo es vida, Cristo es gozo, ese gozo debemos acrecentarlo en la Iglesia común, con nuestros hermanos, con nuestra comunidad, compartiendo el gozo y la alegría. Así obra el Espíritu Santo.
El agua que se renueva si va llenando de peces de colores, de frutos que se renuevan.
Hemos nacido a una gracia completa desde Dios, en la comunidad, con mis hermanos, en la Iglesia es donde encontramos la fuente de agua viva. “Vengan a mi dice el Señor, el que tenga sed”. Si nos llenamos de esa agua viva seremos capaces de lavar los pies a nuestro hermano y vivir la alegría de ser discípulos,
Coherencia de vida:
Como discípulos estamos llamados a reflejar el rostro resplandeciente de Cristo, sin embargo Cristianos, servidores, coordinadores, no somos coherentes, no tenemos autoridad para decir “ese es el cordero de Dios”, Juan el Bautista tenia autoridad cuando hablaba, porque él era coherente con su vida. A veces vemos a una mamá que va todos los domingos a misa, va al grupo de oración, es catequista, y luego le dice a su hija no te olvides de tomarte la pastilla... A un esposo, que viene al grupo de oración, da tema en un seminario de vida, y luego lo vemos en el boliche bailable, “solo”
Hoy me toco salir... coherencia de vida, para testimoniar al resucitado.
La Iglesia es mi madre, el útero de donde fui engendrado, y cuantas veces me quejo, y hablo mal de mi comunidad, de mis hermanos, Iglesia estoy hablando mal de vos, estoy hablando mal de mi mismo, amar a la Iglesia es amarme a mi mismo, ya que la Iglesia es mi madre, es mi casa, Iglesia somos cada uno de nosotros.
La RCC no se puede concebir sin la Iglesia, por eso debe haber comunión con el hermano, con el párroco, con el Obispo. Si Jesús eucaristía esta presente es porque hay ministros instituidos para que El este presente en la eucaristía. Debemos compartir lo que vivimos que es la alegría de vivir en Jesús. El es mi amado, con ese amor debo amar a mi hermano, a mi Iglesia.
En el Novo Millennio Ineunte, Nº 43 “Hacer de la Iglesia, la casa y la escuela de la comunión”
Nos hace falta la espiritualidad de comunión, vemos que todavía nos falta testimoniar en nuestras familias, algunos grupos de oración parecen reuniones de solos y solas. Viudas y solteras. Donde esta la familia? La familia es el lugar más próximo, y el más difícil de evangelizar. Porque no hay coherencia de vida.
Como discípulo de Cristo se debe notar el rostro resplandeciente del resucitado en mi vida, con mi accionar, primero en mi casa, solo se puede convencer al otro con coherencia de vida, la familia es aquella que mas me conoce, con oración y con ejemplo de vida es la manera de acercarlos a la Iglesia. La evangelización primero en casa, luego afuera.
Llamados a la santidad
Discípulos de Cristo: La desconfianza, la envidia y los celos, es un llamado de atención importante, para un proyecto de vida, debemos sacar la viga pata tener otra visión. El escándalo que reina en el mundo se va diluyendo, si damos el paso de tener gestos y sueños de una Iglesia que crece, de una Renovación renovada, la inercia es una de las dificultades, el no hacer. Deriva de las frustraciones, de no ver el fruto de nuestro trabajo, eso nos lleva a la monotonía, en vez de tomarnos el desafío de la creatividad. Llevar a Jesús en todo momento y en todo lugar, si le das la llave de tu casa dale también la de tu corazón, que él sea el Señor de tu vida, confiar en los momentos oscuros porque ahí esta Jesús, acompañándote en los momentos de prueba. La peligrosa tentación de las ofertas del mundo “Pare de sufrir”. Debemos tener opción de vida. Y optar por la fidelidad a Dios.
La RCC debe amar por sobretodo a la Iglesia que nos confió en esta corriente de gracia desde el amor y la verdad.
La otra dificultad, es la falta de formación que atenta con la identidad de nuestra Iglesia, la formación doctrinal, teológica, litúrgica. La RCC es un don de la Iglesia para la Iglesia y nosotros estamos llamados a multiplicar los talentos que el Señor nos dio. Porqué la gente se va de la Iglesia, al pare de sufrir o a otros lugares, porque nosotros hemos olvidado la gracia, nos hemos quedado en cuestiones políticas o de lugar, en lugar de preocuparnos por multiplicar nuestros talentos. Tener presente la oración de San Francisco, “Señor, hazme un instrumento de tu paz... donde haya odio ponga yo amor”... Y Santa Teresa “ Solo Dios basta.”
La alegra, la fe, la esperanza es lo que nos da, lo que necesitamos para esta bien y tener calidad de vida. Poner en práctica lo que nos pide Jesús, AMAR y lo demás viene por añadidura. Tener un corazón agradecido, amar a aquellos que nos enseñaron a conocer a Jesús, debemos cuidar siempre nuestra formación, Servidor que no se forma, se deforma, hay que capacitarse para amar como Jesús
Hc. 2, 47 “vean como se aman” Cuanto más conozco a Cristo, más amo a mi Iglesia.
Moisés, recibe la gracia de escuchar la voz de Dios “Quítate las sandalias...”, quitarnos las sandalias de la soberbia, renacer al hombre nuevo, quitarnos las sandalias del hombre viejo, humildad y obediencia debe ser hoy la vida del discípulo, sino no podemos seguir a Dios, no podemos escuchar su voz. No podemos pensar que voy a hacer mañana sino responder hoy “aquí estoy Señor”. La zarza ardiendo es Jesús en la Eucaristía, en el sagrario. La custodia tiene forma de sol. Es un fuego y el quiere quemarnos en ese fuego, tenemos que acercarnos al sagrario, para quemarnos en el fuego de su amor. El Papa Juan XXIII, decía las mejores batallas se ganan de rodillas delante del santísimo.
Nadie se salva solo, Santa Teresa de Avila, Si vamos al cielo vamos acompañados y si vamos al infierno también. Para ser Santos, tenemos que ser sabios. Saborear las cosas de Dios.
San Jerónimo dice que donde hay ignorancia de la palabra de Dios hay ignorancia de Dios. Nosotros llamados a ser discípulos, estamos llamados a encarnar a Cristo como María, y así debemos tener esa experiencia de Pentecostés, en cada casa, cada uno debe ser un cenáculo. Donde esté siempre presente Cristo, en el abrazo que nos damos unos a otros ahí está el amor perfecto , ahí esta Jesús, todos los días. Tratar de ser modelo formador de los creyentes, en tu conducta de vida, en un todo totalmente entregado al Señor.
El santo cura de ARS repetía una frase “ Oh, cuánto quisiera perderme en Dios y jamás hallarme sin El” hermanos, servidores, coordinadores, discípulos, cada vez que podamos, pongamos la mano en nuestro corazón, delante del sagrario, y tengamos ese encuentro con el Señor, para no olvidarnos que el camino de santidad, es uno solo, es seguir a Cristo Jesús, el Señor, a El debemos parecernos, porque El, es quien nos ha llamado, pero ánimo no estamos solos, el nos ha hecho una promesa “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin de los tiempos...” cf. Mt. 28, 20